Archivo de la etiqueta: narrativa contemporánea

Manuel de Pedrolo: Recordando a uno de los grandes nombres de la literatura catalana.

Hace unas pocas semanas (en concreto el 26 de junio) se celebró el 25 aniversario de la muerte del escritor catalán Manuel de Pedrolo. Decimos “se celebró”, pero dicho aniversario parece haber pasado sin pena ni gloria: apenas algunos artículos aislados en las secciones culturales de algunos periódicos, y el pase de un documental dedicado a su figura en el Canal33 de la Televisión Catalana. Siendo como es un escritor relativamente popular por ser una de sus obras (el famoso “Mecanoscrit del segon origen”) de lectura obligatoria en los institutos de Cataluña, parece que su verdadera dimensión como escritor sigue siendo no del todo reconocida aún hoy en día como, probablemente, no lo fue en vida. Quizá su perfil de autor inclasificable, tan cercano a la narrativa popular como a la llamada “alta literatura”, tenga mucho que ver en ello. Sea como sea, hemos querido rendirle un modesto homenaje desde nuestro blog.

1

Manuel de Pedrolo.

Nacido en Arañó (provincia de Lleida) el 1 de abril de 1918, el autor quedó huérfano de madre siendo un niño, algo que lo marcaría profundamente, como le marcaría la relación con su padre, un hombre de convicciones cerradas, muy clasistas (su familia era de ascendencia noble).

Siendo joven, Pedrolo se traslada a Barcelona, donde reside en el periodo de la República, previo a la Guerra Civil, y vive con intensidad los ambientes artísticos y bohemios de la ciudad mientras cursa estudios de Medicina que no llegará a completar. Al estallar la contienda, combate junto al lado republicano, pero al finalizar el conflicto, es obligado a alistarse en el ejército nacional.

Hombre de carácter introvertido y taciturno, lo vivido durante la guerra le supone una experiencia traumática que le sume en una cierta depresión de la cual no se recuperará del todo nunca, y que impregna en parte de su obra caracterizada por una visión lúcida y bastante pesimista de la condición humana. A ello contribuye el hecho que su hermano muere joven estando el escritor en el frente de Falset (población cercana a Tarragona), aunque esta mirada se ve suavizada por la relación que mantiene con la que resultará ser el gran amor de su vida, Josefina Fabregat, a la que había conocido en Barcelona; un idilio que pervive contra viento y marea (la guerra, la frontal oposición del padre de Pedrolo que considera a Josefina indigna de formar parte de su familia por su origen humilde…). Ambos se casan en 1946 y viven durante un tiempo en Tàrrega, trasladándose después a Barcelona; en concreto a un piso de la calle Calvet perteneciente a la familia del autor donde residirán ya de forma permanente, y en el cual, en 1951, nacerá la única hija de la pareja, Adelais.

2

Manuel de Pedrolo trabajando en el despacho de su piso de la calle Calvet.

Manuel de Pedrolo fue un autor prolífico (escribió 120 obras de toda clase de géneros, desde teatro a novela, pasando por poesía, relatos cortos o ensayo). Habiendo empezado a escribir muy joven (completó su primera novela con tan solo 16 años), tras dejar el ejército, Pedrolo concentró sus esfuerzos en las artes escénicas, redactando varias obras teatrales de perfil muy experimental. Las dificultades para estrenarlas, y el hecho de que ninguna de ellas tenga apenas éxito de público, suponen una decepción que hace que se concentre en otros géneros, particularmente el relato corto (del que se convierte en todo un maestro) y la novela, disciplina gracias a la cual llegará a ser reconocido, especialmente después de que en 1954 lograra publicar su libro “Estrictament personal”, que ganó el Premio Joanot Martorell, y que le supuso el espaldarazo definitivo como autor. Pese a este impulso, el escritor siempre tuvo dificultades en publicar sus trabajos. Se da el hecho además de que fue el autor con más libros censurados de la España franquista.

Entre su obra narrativa destacan títulos como “Les finestres s´obren de nit” (1957), “La ma contra l´horitzò” (1961), “Cendra per Martina” (1965), y “Totes les besties de càrrega” (1967). A partir de 1968, con tres novelas, “Un camí amb Eva”, “Se´n va un estrany” i “Falgueras informa”, inicia un ciclo especialmente ambicioso que llevaría por título “Temps obert”, i del que forma parte el antes mencionado “Mecanoscrit del segon origen”, título éste del cual prácticamente llegará a renegar, considerándolo uno de los más flojos de su producción. El “Mecanoscrit…”, del cual se acaba de realizar una adaptación cinematográfica a cargo de Carles Porta que se estrenará en el próximo Festival de Sitges, cuenta la historia de una adolescente (Alba) y un niño negro (Dídac), abandonados a su suerte en un mundo desolado, postapocalíptico, en el que se verán obligados a madurar rápidamente, siendo, cual nuevos Adan y Eva, los padres de una segunda humanidad. Pese al desdén por el libro que llegó a proclamar su autor, sentimos un enorme cariño por esta novela que forma parte inequívoca de nuestra educación sentimental.

La obra de Manuel de Pedrolo se distingue por un simbolismo crítico expresado mediante originales y contradictorios procedimientos estilísticos, jugando con distintas estructuras de narración, o con el lenguaje, de una forma que tiene visos en común con otros autores contemporáneos a él, desde Faulkner a Cortázar.

3

Pedrolo junto a la que fue su mujer Josefina Fabregat.

También, como hemos apuntado anteriormente, juguetea con distintos géneros narrativos, desde el policiaco (llegó a dirigir una colección de novela negra para Edicions 62) a la ciencia ficción. Siempre con una mirada abierta y transversal que, de alguna forma, convierten al escritor en una rara avis dentro de la literatura catalana del siglo XX, más centrada normalmente en un cierto costumbrismo y en una recreación localista e historicista del tiempo vivido. Puede que ese sea uno de los motivos por los que Pedrolo no es del todo bien visto dentro de los ambientes literarios catalanes de su época, pese a obtener diversos reconocimientos (llegó a recibir el Premio de Honor de la Letras Catalanas en 1979). Y ello aunque es uno de los escritores con mayor riqueza léxica de su generación y al hecho que nunca escondió su sentimiento profundamente catalán ni sus convicciones independentistas.

Manuel de Pedrolo no se dejó entrevistar en muchas ocasiones. Consideraba que todo lo que tenía que decir se encontraba en su obra. Nosotros estamos de acuerdo con esa apreciación, y por eso os invitamos a que disfrutéis de la lectura de sus libros (el escritor Oriol Pi de Cabanyes recomendaba hace unas semanas en un artículo en La Vanguardia títulos como “Totes les besties de càrrega”, “M´enterro en el fonaments” o “Un amor fora ciutat” para iniciarse en el autor), algunos traducidos al castellano y a otros idiomas, y  que consideramos que no han perdido ni un ápice de modernidad ni frescura; todo lo contrario, nos parece que su obra es más actual que nunca. Pese a ello, os dejamos con una entrevista que realizaron los propios lectores del escritor en una programa de televisión. Un extraordinario documento audiovisual, que (advertimos), es íntegramente en catalán.

Ricard.

2 comentarios

Archivado bajo Literatura y Cómic

“Días felices en el infierno” de György Faludy: Luz en medio de la tragedia.

cub_faludy

Extraer luz del pozo más oscuro. Quizá éste sea el mayor logro al que pueda aspirar una obra artística sea en la disciplina que sea. Y esa es la hazaña que György Faludy (Budapest 1910-2006), consiguió en un libro que me ha sorprendido gratamente. Autor (lo reconozco) desconocido hasta ahora para mí, el azar ha hecho que cayera en mis manos un ejemplar de su novela “Días felices en el infierno”, publicada a finales del pasado año con gran acierto por la editorial de Logroño Pepitas de Calabaza.

La novela es en realidad una suerte de autobiografía que nos cuenta la huída, en tiempos de la ascensión del nazismo, del autor desde su Hungría natal a un casi paradisíaco Marruecos, el exilio posterior a los Estados Unidos, y el regreso final a su propio país donde fue internado en un campo de concentración por el régimen estalinista impuesto tras el final de la Segunda Guerra Mundial.

Faludy creó un relato donde conviven con prodigioso equilibrio diferentes géneros (histórico, aventurero, erótico, ensayístico), condimentando el conjunto con una fina ironía y reflexiones que acaban calando hondo en el lector.

György Faludy

A lo largo de la novela somos testigos de la desolación que trajo consigo la gran contienda iniciada por los regímenes totalitarios que infectaron Europa en las primeras décadas del Siglo XX, así como las devastadoras consecuencias de todo ello. Pero lejos de caer en la visión sombría sobre la condición humana que se podría extraer de todo lo vivido y observado en esa época por el autor/protagonista, la tesis que sustenta la novela es la de que, por encima del horror, la capacidad del hombre para elevar su espíritu más allá de la pura supervivencia, puede prevalecer . En este sentido, el libro tiene algún punto en común con esa indiscutible obra maestra del cine que es “La vida es bella” de Roberto Benigni, pero con una capacidad transgresora acaso mayor, si nos atenemos al hecho que la historia que se nos narra fue realmente vivida por su autor.

En suma, un libro que os recomendamos vivamente desde nuestro espacio.

Ricard.

Para más información clica abajo:

Web de la Editorial Pepitas de Calabaza/Información sobre  György Faludy

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura y Cómic

“Lo que mueve el mundo” de Kirmen Uribe: Entre la ficción y la realidad.

[YoLoDescargo]

 

“Un viejo poema chino dice que si dos personas se quieren mucho, si han estado muy unidas y una de las dos muere, la que muere en realidad es aquella que sigue andando” – Kirmen Uribe

Sumergirse en la obra del polifacético escritor vasco Kirmen Uribe (Ondarroa, 1970) no es tarea fácil. Poeta y contador de historias, la lectura de Uribe siempre reclama un espacio de calma, paciencia y reposo para desgustar con lentitud los sentimientos tan particulares que transmite. Su literatura sigue su ritmo de exposición oral tan reposado y sentimental. Siempre anclado en su Ondarroa alegre, triste, sufrida y marcada por sus antepasados pescadores, Kirmen mira hacia fuera y nos habla de temas universales.

El escritor dio un salto cualitativo y cuantitativo en su carrera cuando presentó su primera novela “New York-Bilbao-New York”, galardonada con el Premio Nacional de Literatura 2009 por el Ministerio de Educación y Ciencia.
Pero más allá de todas las traducciones posibles, de los galardones ,del éxito de crítica y público, el libro presentó una nueva manera de hacer literatura, de explicar una historia donde el autor es cómplice y testigo a la vez. Donde la narración agarra al lector, pero no en una emoción argumentaria sino en una sacudida al corazón que va ablandando. Y si el lector es impaciente esperando que algo típico en la novela negra vaya a suceder y acaba el libro precozmente, lamentará haber sido tan veloz y haber pasado tan de largo las emociones díficiles de describir, pero que él tan magistralmente sabe contar.

Kirmen-Uribe-1

Kirmen Uribe

Su nueva novela, “Lo que mueve el mundo” (Seix Barral,2013), da una vuelta más a su narrativa. Un giro de tuerca. Ambidiestra narrativa a caballo entre la ficción y la realidad. La historia de una niña y de una família crecida en el exilio le sirve como excusa para nuevamente presentarnos una serie de sentimientos encontrados. Ambientada en la guerra civil, segunda guerra y hasta nuestros días la ternura va creciendo página a página. Puede parecer al principio que nos va a contar una historia muy concreta, pero luego la novela gira hacia algo más genérico,hacia los héroes anónimos a los que poco prestamos atención. Al amor en el sentido más global de la palabra.
Y si a lo largo de la novela no hemos tenido bastante, el final es realmente antológico y emotivo.

Colaborador de músicos, escritores, poeta. Siempre tímido, siempre sonriente, siempre tierno. Kirmen Uribe se hizo un lugar en el mundo con su primera novela. Con la segunda no sólo se reafirma, sino que nos demuestra que esto va en serio. Que no sólo es un escritor brillante sino que describe un universo propio y alegórico. Os invito a entrar en él y a encontrar rincones nuevos y desconocidos en nuestros propios corazones.

Jordi Martínez.

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura y Cómic

“Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce”: Ruido y furia en la Barcelona de los 80´s.

El pasado viernes, quienes realizamos este blog tuvimos la oportunidad de ver en el Teatre Tantarantana de Barcelona la obra “Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce”, basada en el libro del mismo título escrito por A.G. Porta y Roberto Bolaño, en la que fue, de hecho, la primera novela de ambos autores.

c75601cf4b798b9bb038a5b73c93d358_XL

La adaptación teatral ha sido dirigida por Fèlix Pons, rostro habitual de la escena teatral catalana y conocido también por sus trabajos como actor en la televisión. Recientemente, ha fundado la productora Arsenic Art Studio, de la cual es el director artístico.

La obra cuenta con solo dos actores en el escenario, Nao Albet y Claudia Benito, dos intérpretes muy jóvenes que muestran muy buenas maneras, intensidad y auténtica compenetración en el escenario. Tras haberlos visto trabajar, les auguramos a ambos un gran futuro en el muy complicado mundo de la interpretación.

Por lo que se refiere a la obra,  adapta de forma bastante fiel la historia que encontramos en la novela. Estamos en la Barcelona de principios de los años 80. Durante un verano, Àngel Ros (Nao Albet) un catalán de 29 años con ínfulas de escritor y que toca el bajo en una orquesta tropical conoce a Ana Rios Ricardi (Claudia Benito), sudamericana de 22 años. Ambos se enamoran e impulsados por ella emprenden una sangrienta carrera criminal. Como si de unos modernos Bonnie and Clyde pasados de anfetaminas se tratara, los dos protagonistas entran en una espiral de violencia de la cual parece alimentarse la pasión que sienten el uno por el otro. Narrado por Àngel Ros, admirador de la música de Jim Morrison y de la obra de Joyce de la cual es experto, éste reflexiona sobre su propia creación literaria inconclusa “Canto de Dédalus anunciando fin”. Los fragmentos de este texto se intercalan utilizando técnicas propias del cine (proyecciones en el fondo del escenario) con episodios de violencia, diálogos entre los protagonistas, llamadas telefónicas a la madre de Ana y a amigos de ambos personajes, y flashbacks de la vida de la pareja previa a los actos criminales perpetrados durante ese verano. Los personajes a los que hace referencia el protagonista masculino son asumidos interpretativamente en algunos momentos por su partenaire en el escenario o por él mismo.

b_cduddmaufaj1

En su conjunto, la obra teatral es, tal y como ocurría con la novela, un gran fresco de cierta Barcelona de los 80, con una buena parte de su juventud que, tras 40 años de dictadura, emergía fuertemente politizada, e incluso en algunos casos se mostraba rabiosa y violenta, con un ideario cercano al nihilismo. Se ha intentado ver algunos paralelismos entre ese contexto histórico y el actual por parte de los creadores de la adaptación escénica de la novela, algo que, personalmente, no alcanzo a contemplar. Pero en cualquier caso, la mera potencia de la historia que idearan Porta y Bolaño, justificaría de sobras esta traslación teatral.

La puesta en escena de la obra juega con pocos elementos: de entrada el espectador observa el interior de un piso que sabremos está situado cerca de la barcelonesa Plaça Lesseps, con una cama en el centro del escenario y elementos típicos de la época que nos sitúan en ésta, como puede ser el caso de una máquina de escribir, un radiocasete, cintas, una grabadora… También la música que suena en algunos instantes, y las ya mencionadas proyecciones en el fondo del escenario, hacen que nos hagamos una mejor idea del momento temporal en el que nos encontramos. Además, dichas proyecciones suponen un apoyo, en momentos puntuales, que ayuda a introducir nuevos personajes que hacen su “aparición” gracias a éstas. Si a todo esto añadimos las frases y pequeños textos que también se proyectan, así como escenas de películas o de noticiarios de la época, podemos decir que en el espectáculo se genera un constante diálogo entre teatro, cine, literatura e incluso periodismo.

BOLAO-~1

La obra en su conjunto mantiene un buen ritmo que hace que el espectador esté en todo momento atento cuando no expectante por saber lo que vendrá a continuación. Como hemos dicho, el esfuerzo de sus intérpretes tiene mucho que ver en ello. La dirección escénica es igualmente loable, pero quizá hay algún instante en que el espectador se podrá perder, sobre todo si no ha leído la novela previamente. Puede que con una transición más definida entre algunas escenas se hubiese evitado este hecho, pero se trata de pequeños baches en un conjunto que resulta francamente estimulante e intenso.

Hasta el 30 de marzo podéis ver esta obra, como ya hemos mencionado, en el Teatre Tantarantana, algo que os recomendamos encarecidamente, así como queremos invitaros también a leer la estupenda novela en la que está basada.

Ricard.

Os dejamos con un espléndido reportaje televisivo dedicado a Roberto Bolaño:

Para más información clica abajo:

Web del Teatre Tantarantana

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura y Cómic, Teatro y Danza

John Fante: El alter ego como figura literaria.

Hace unos meses, tuvimos la oportunidad de estar en la presentación de las traducciones al catalán de dos novelas ,“La germandat del raïm” y “Plens de vida”, de John Fante (Denver, 1909 – Los Ángeles, 1983). Fue poco después de la inauguración de la librería “La impossible”, de la que os hablamos en este espacio el pasado verano. Los libros han sido  traducidos magníficamente por Martí i Sales y publicados por “Edicions de 1984”, una editorial que ha ido incorporando poco a poco una muy atractiva lista de autores y títulos a su catálogo en lengua catalana. La presentación de los libros corrió a cargo del escritor Kiko Amat, gran conocedor de la obra de Fante del que se considera un absoluto admirador, además de reconocerlo como una de sus máximas influencias.

fantes

Con motivo de la asistencia a este acto, pensamos en dedicarle un espacio al escritor norteamericano por el cual, al igual que Amat, sentimos gran devoción. No ha sido antes que lo hemos hecho porque queríamos leer las dos traducciones mencionadas arriba. Por otra parte, se da el hecho de que, justamente ahora, la editorial Anagrama ha cerrado la publicación completa en castellano de la obra de Fante con su recopilación de cuentos “El vino de la juventud”.

John Fante nació en el seno de una familia italoamericana de clase humilde-trabajadora. Su padre, Nicola Fante, albañil con tendencias alcohólicas, y su madre, Mary Capolungo, mujer de fuertes creencias católicas, marcaron profundamente la niñez del autor. Motivado por una profesora de instituto, quien vio en él un talento natural para la escritura, John Fante empezó a elaborar sus primeros textos recién llegada la adolescencia y, poco después, se animó a enviar algunos relatos a revistas literarias viendo publicados algunos de ellos.

home_pic

La mala suerte hizo que cuando iba a lanzarse su novela “Pregúntale al polvo” (la más famosa y, seguramente, la mejor de sus obras), la editorial que tenía que hacerlo desviase el dinero inicialmente previsto para publicarla con el propósito de sufragar la sanción correspondiente al hecho de haber editado el “Mein Kampf” de Hitler sin tener los permisos de autor necesarios (nos encontramos en 1939 y Estados Unidos todavía no ha entrado en la segunda guerra mundial).

La mala fortuna, de hecho, fue algo que acompañó al autor durante casi toda su vida, hasta el punto de que, probablemente, si no hubiese sido por la admiración que le profesaba Charles Bukowski (una de las pocas influencias reconocidas abiertamente por el sin par escritor angelino), todavía ahora sería prácticamente un desconocido. De allí que se le considere a veces como escritor referencial a la hora de hablar de eso que se ha denominado “malditismo” en la literatura; un calificativo, el de “maldito”, que, como ya reflexionamos aquí en una ocasión aludiendo a la publicación de todos los cuentos del también norteamericano Breece D’J Pancake, puede llevar a equívocos e impulsar a muchos a leer a un autor por los motivos más equivocados.

Lo cierto es que la literatura de John Fante hubiese tenido el mismo valor aunque hubiese conseguido publicar “Preguntale al polvo” en 1939 y éste hubiese sido el pistoletazo de salida a una carrera larga, fructífera y llena de éxitos, tanto por las ventas de sus libros, como por el beneplácito ganado a la crítica. Lejos de ello, a la no publicación de la novela siguió un largo periplo en el desierto en el que Fante dedica su esfuerzo a los guiones cinematográficos en un intento de salir de las muchas penurias económicas a las que se había visto expuesto hasta ese momento.  No fue hasta 1952 que volvió a escribir literatura y, de hecho, publicó su novela “Llenos de vida”, obra que tendría más adelante una traslación al cine.

La escritura y publicación de “Llenos de vida” fue un pequeño paréntesis en realidad, ya que, hasta 1977, Fante no volvió a escribir y editar ningún libro. En 1959 se le diagnosticó diabetes, cosa que le llevó a alejarse del alcohol del cual había abusado durante años para sufrimiento de su mujer y de sus múltiples hijos (entre ellos, el que sería también escritor Dan Fante). Fue pues a finales de la década de los 70 que, gracias a Charles Bukowski que la recomendó apasionadamente a su editor, el autor consiguió ver publicada de nuevo “Pregúntale al polvo”, novela que había sido descatalogada y que, en esta ocasión, iba a ser prologada por el propio Bukowski, algo que sin duda hizo atraer a muchos nuevos lectores a la obra de Fante.

En los años siguientes, fueron publicándose títulos inéditos del autor que éste había ido escribiendo en diferentes etapas previas a la edición de “Llenos de vida”, y consiguió completar algún manuscrito más que también fue editado, pero la mala suerte volvió a cebarse en él, y el progresivo aumento de su reconocimiento como escritor corrió paralelo al deterioro de su salud que se agravó hasta su fallecimiento en 1983, no sin que antes terminara una última novela, dictándosela casi a ciego (tal era su mal estado físico) a su mujer.

John-Fante

En la literatura de Fante destaca el hecho de que sus personajes principales, como el Arturo Bandini protagonista de varias de sus novelas incluida “Pregúntale al polvo”, sean, de facto, alter egos del propio autor, algo en lo que el escritor fue, en cierta forma, un precursor al acercar ficción y autobiografía hasta llegar a crear una frontera difusa entre ambas cosas. Influenciado por ello, Bukowski  concibió el personaje de Henry Chinaski como sosias de él mismo a la hora de protagonizar un gran número de sus novelas y relatos.

Por otra parte, las novelas de Fante acontecen en los ambientes en los que se movió el escritor durante su infancia en su pueblo del estado de Colorado, o bien en la ciudad de Los Ángeles donde se trasladó más tarde. Siempre con un pie en lo dramático y sentimental, y otro en lo irónico o directamente cómico, en las historias de John Fante no es difícil ver reflejada su propia experiencia familiar, la angustia casi existencial de un chico abocado aparentemente a la pobreza y la mediocridad, o el absurdo cotidiano en una ciudad como Los Ángeles capaz de devorar a sus habitantes y despojarlos de cualquier esencia espiritual.

Otra de las características que hacen especial la obra de Fante es su capacidad de concreción: la mayoría de sus novelas no son demasiado largas y tienen un estilo vivo, dinámico y aparentemente sencillo que, en realidad, esconde la gran depuración de su trabajo narrativo conseguida con enorme esfuerzo y tesón. Probablemente, solo Hemingway, entre los escritores norteamericanos de la misma época, se acerca en este sentido a Fante.

9788433967763Tierna en algunos momentos, dura y explícita en otros, a la literatura de Fante se le critica a veces la ligereza de su prosa, uno de los aspectos que personalmente me resultan más atractivos del estilo del autor italoamericano. También se le achaca en ocasiones un exceso de sentimentalismo. Lo cierto es que sus textos rezuman una conseguida frescura, que logran atrapar al lector sin remedio, y que consiguen transmitir una emoción que a través de la lengua escrita es muy difícil llegar a crear sin caer (Fante nunca lo hace) en una excesiva e impostada afectación.

Sea como sea, vale la pena que os acerquéis o redescubráis su obra, ya sea en las flamantes ediciones en catalán, las traducciones al castellano de Anagrama o, quizá, si domináis bien el idioma inglés, en alguna edición original donde podréis disfrutar de la especial musicalidad del lenguaje del autor (otra de las características de su prosa).

Terminamos con el tráiler de la adaptación cinematográfica que se hizo en 2006 de “Preguntale al polvo”, protagonizada por Salma Hayek y Colin Farrell, y dirigida por el poco prolífico Robert Towne. Una película cuyo título en su versión española fue traducido por obra y gracia de algún avispado distribuidor como “Preguntale al viento”.

Ricard.

Tráiler oficial de “Ask the dust”

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura y Cómic

Julio Cortázar: 50 aniversario de “Rayuela”.

9788489666153“…para verte como yo quería, era necesario empezar por cerrar los ojos”. Esta frase, una de las muchas grandes citas que podríamos extraer de “Rayuela” de Julio Cortazar (Ixelles, 26 de agosto de 1914 – París, 12 de febrero de 1984), me viene siempre a la cabeza cuando se trata de rememorar la fuerte impresión que me dejó la primera lectura de la considerada obra cumbre (al menos novelística) del escritor argentino, y una de las más importantes en lengua castellana o, aún, de las letras universales, en el pasado siglo. Achaco un doble significado a la frase, más allá del que quería darle Cortázar en el contexto de su novela. Si la cita se refiere a la Maga, el principal personaje femenino del libro, y a la percepción que de ella tiene el protagonista de la obra, yo pienso en esa primera vívida sensación al terminar de leerla. La necesidad de cerrar los ojos y, durante unos instantes, abstraerme de todo para, de esa forma, lograr tener una visión más precisa de las piezas que, durante días y fruto de la lectura de la novela, habían revoloteado en mi cabeza. Era el momento de encajar esas piezas en mi mente y dar al conjunto de lo leído el significado que yo quería otorgarle.

Si la lectura de una buena novela puede suponer un necesario ejercicio de reconstrucción a posteriori sobre todo lo que se ha extraído de ella, Cortazar logró, gracias a la original estructura de su obra y a la sutil delicadeza de su prosa, otorgar una infinita gama de posibilidades en cuanto interpretación de lo leído, hasta un punto solo logrado en muy pocas ocasiones a lo largo de la historia, más o menos reciente, de la literatura (podría ser el caso de “El ruido y la furia” de Faulkner o, claro, el “Ulises” de Joyce).

Y es que, “Rayuela, ahora que se alcanzan los 50 años de su primera edición, nos sigue pareciendo tan innovadora y exuberante en cuanto a sus posibilidades de exégesis, que podemos decir que continua siendo un libro adelantado no ya a la literatura actual en su conjunto, si no, incluso, a la que tiene que venir, al menos en un futuro inmediato. Esta afirmación que algunos podrían considerar algo provocativa, es refrendada por el hecho que apenas nos viene a la cabeza (quizá por ignorancia, pues no podemos ser conocedores de todo lo mucho que se edita) algún libro o autor reciente que le ande a la zaga a la obra de Cortázar. Tan solo los malogrados David Foster Wallace o Roberto Bolaño y, quizá, unos pocos más, hayan podido alcanzar ese nivel en los últimos lustros. Y es que, como afirmaba recientemente el casi siempre afinado Luís Goytisolo, “hay (en la actualidad) novelistas con talento, pero con poco afán de innovación”.

CortazarComo se sabe, “Rayuela” consta de tres partes. La primera, denominada “Del lado de allá” y situada en Paris con un personaje llamado Horacio Oliveira como protagonista, es lineal y puede leerse de forma seguida de manera que funciona como una narración de características clásicas más o menos convencionales. La segunda parte, titulada “Del lado de acá”, coloca al personaje central en Buenos Aires, de donde es originario. Se puede considerar, sin más, la continuación del primer tramo de la novela, de forma que, leídas una detrás de otra, ambas partes configuran un sólido retrato de los personajes que pueblan el libro y de los ambientes en que se mueven, además de un tratado de buen hacer literario en su aspecto formal. Podemos, pues, leer esas dos partes seguidas (y de hecho, conviene hacerlo alguna vez para un mayor entendimiento de la novela), pero al final de los capítulos el autor nos sugiere el salto a otros (la mayoría muy cortos) que se encuentran en la tercera parte del libro titulada “De otros lados”. Al final de estos capítulos, se indica el salto a otro capítulo más avanzado o anterior dentro de esa tercera parte, o la vuelta al punto en que se había interrumpido la narración lineal. Una vez continuada ésta, volvemos a tener la posibilidad de leer lo que podríamos considerar la historia convencional para, más tarde, tener de nuevo la opción de dar un salto hacia adelante y leer alguno de esos capítulos que complementan o enriquecen la obra, dándole al conjunto una cierta forma de collage literario.

En definitiva, Cortázar estructuró su libro de forma que el lector pudiera ser especialmente activo, o incluso proactivo (¿porqué no ordenar la lectura de la novela al gusto de uno?) recreando libremente lo leído y configurando, como ya habíamos indicado al principio, una visión sobre la obra que, finalmente, puede ser totalmente personal e intransferible.

Julio-Cortazar

En el momento de su publicación, “Rayuela” fue ya un gran acontecimiento del que no fue ajeno el llamado boom literario latinoamericano que, por aquellos tiempos, se encontraba en su máximo apogeo. Cierto es que, en la actualidad, hay corrientes críticas o autores que son muy severos a la hora de enjuiciar la obra. Le achacan a la novela un exceso de solemnidad y/o sensiblería en el tono narrativo, o haber sido superada claramente en su estructura (algo que el ya mencionado Luís Goytisolo, probablemente, pondría en tela de juicio). Ciertamente, no vamos a negar que “Rayuela” es de esas obras que algunos podemos tender a idealizar en cierta forma por haber sido lectura de juventud, del tipo que crea un canon especial que podríamos considerar intocable. Pero lo cierto es que una nueva relectura del libro, realizada recientemente, me hace seguir valorando a la novela como una obra de una estructura formal tan profusa y una expresividad literaria tan cautivadora, que no puedo más que animar a nuestro lectores a dejarse llevar (en primera instancia o de nuevo) por ese juego eterno que Julio Cortázar nos propusiera por primera vez hace ahora justamente 50 años.

Ricard.

Os dejamos con un vídeo en el que podemos ver completa la apasionante entrevista que se le hizo a Julio Cortazar dentro del programa “A fondo” de Televisión Española en 1977. Un documento impagable para todos los seguidores del autor, al alcance (por obra y gracia de internet) de cualquiera:

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura y Cómic

Cine y literatura (II): “On the road” y el arte cinematográfico como invitación a la lectura.

On-the-Road-PosterSi en nuestra primera entrada dedicada a la relación entre cine y literatura hacíamos referencia a dos filmes, entonces en cartelera, que reflexionaban de distinta manera sobre la creatividad literaria, en esta segunda entrega nos centraremos en una reciente adaptación cinematográfica de un texto que podemos considerar ya un clásico como es “On the road” (normalmente traducido aquí como “En el camino”) de Jack Kerouac (Lowell, Massachusetts 12 de marzo de 1922 – St. Petersburg, Florida 21 de octubre de 1969).

En realidad podríamos habernos fijado en otras tantas películas, de las que hemos tenido conocimiento en las últimas semanas, que realizan adaptaciones de obras literarias clásicas, desde “Grandes esperanzas” llevada a la gran pantalla por el británico Mike Newell, a “Ana Karenina” de su compatriota Joe Wright, pasando por “El gran Gatsby”, film que tiene previsto su estreno el próximo 17 de mayo y que ha sido dirigido por el realizador australiano Baz Luhrman. Podríamos añadir algunos títulos más, lo cual nos puede hacer preguntar cuál es el motivo de volver a revisar clásicos de la literatura que, en la mayoría de los casos, han sido llevados en múltiples ocasiones al cine con resultados dispares. Quizá la respuesta tenga relación con la falta de ideas de las grandes productoras cinematográficas, quizá con la elección de jugar sobre seguro dado el interés perpetuo por las grandes obras literarias que parece mostrar el público, o puede que todo esto tenga que ver con la necesidad de efectuar una nueva mirada crítica sobre aspectos de nuestro pasado que nos ayuden a entender mejor algunos de nuestro presente en un momento de crisis económica, social y moral generalizadas.

Sea como sea, “On the road” destaca sobre el resto de los títulos mencionados sobre todo por dos motivos: en primer lugar, no se había hecho nunca una adaptación al cine sobre este libro. Cierto es que Kerouac, por mucho que les pese a algunos de sus lectores más puristas, siempre había fantaseado con la idea de que su novela fuese llevada al medio cinematográfico, e incluso había admitido abiertamente que quería que el film fuera protagonizado por Marlon Brando. El motivo de que hasta ahora no se hubiese trasladado al cine el texto beatnik por excelencia tiene que ver con el hecho que el proyecto pasara de mano en mano durante tiempo (desde hacía años, los derechos de adaptación cinematográfica pertenecían a Francis Ford Coppola, quien terminó encargando la dirección de la película a Walter Salles) sin que llegara a concretarse hasta hace poco. Sospechamos que la dificultad técnica que entraña adaptar un texto tan enfebrecidamente espontaneo y lleno de improvisación como el de Kerouac, tiene mucho que ver con el retraso en su plasmación en imágenes.

fotonoticia_20130419164225_800

El segundo motivo por el que consideramos que la adaptación al cine de “On the road” puede tener un notable interés es la modernidad del texto en sí. Es verdad que todos los títulos mencionados anteriormente siguen teniendo un grandísimo atractivo, tanto por la forma como por el fondo de las obras que plasmaran en el papel Dickens, Tolstoi o Fitgerald, pero “On the road” mantiene intacta una capacidad de transgresión que, ni siquiera la mala utilización de algunas partes del libro en anuncios televisivos, ha podido empañar. Y es que, lo que se esconde tras las andanzas de Sal Paradise (en realidad, un sosias del propio Kerouac), junto al salvaje y alocado Dean Moriarty (sobrenombre que asume la identidad de Neal Cassady), con la participación de otros personajes alter egos de diversos representantes de la llamada beat generation (Carlo Marx es el poeta Allen Ginsberg, Old Bull Lee retrata al escritor William Borroughs), es toda una declaración en favor de la libertad, que continua mostrándose a nuestros ojos con la misma carga lírica, filosófica y, nos atrevemos a afirmar, revolucionaria, que podía tener a finales de los años cuarenta del siglo pasado, momento de la primera edición de la novela.

Ante todo esto, la pregunta que nos hacíamos antes de la visualización del film era si el director brasileño Walter Salles (realizador de títulos como “Estación central de Brasil” o “Diarios de motocicleta”) habría conseguido mantener el espíritu de la obra literaria en su puesta de largo cinematográfica. Nada bueno auguraba las críticas y comentarios de aquellos que habían visto la película en distintos festivales en los que se había proyectado previamente, y que ponían el acento en la larga duración del film, y en el hecho que éste llegase a ser, por momentos, aburrido o insulso.

On-the-road-2

El hecho es que Salles acortó un tanto el metraje de la película después de las mencionadas proyecciones en los festivales, y puede que ese nuevo montaje le haya sentado bien. En cualquier caso, el film nos ha parecido, cuanto menos, digno. Lo es por su (algunos dirán que excesiva) pulcritud, su buen nivel técnico (destacando especialmente su puesta en escena, la ambientación y su bellísima fotografía), las buenas interpretaciones de sus actores protagonistas, y porque, siendo una obra imperfecta, consigue finalmente estimular la curiosidad del espectador que, en muchos casos, querrá visitar o revisitar la novela en la que está basada.

Amor, sexo, compañerismo, drogas, amistad, jazz, alcohol, libertad, rebeldía… “On the road” (el libro) es todo eso y mucho más; un compendio, como ya hemos apuntado, aún transgresor, que, en su versión cinematográfica, consigue mantener el interés del espectador invitándonos a focalizar nuestra mirada, de nuevo, en la obra de un autor y de una generación cuya impronta se mantiene plenamente intacta.

Ricard.

Trailer oficial de “On the road”

4 comentarios

Archivado bajo Cine y TV, Literatura y Cómic