Archivo de la etiqueta: exposición

Josep Clarà en el MEAM: La serenidad noucentista.

JOSEP CLARA AUTOR

La obra de Josep Clarà (1878-1958) resplandece por su serenidad. Huyendo de lo excesivo, el escultor refleja el gusto burgués noucentista por lo mesurado, lo equilibrado y lo perfecto. Estos días en el Museu Europeu d’Art Modern (MEAM) de Barcelona, y hasta el 19 de junio, se celebra una exposición con la mayoría de esculturas representativas de su obra, “Al taller de Josep Clarà. Els guixos d’un escriptor irrepetible”.

Encuadrado en el llamado mediterranismo del movimiento fundado por Eugeni d´Ors, a caballo entre París y Barcelona, Josep Clarà buscó la perfección y el preciosismo en su escultura, reproducciones de las cuales se encuentran en muchas viviendas burguesas de la ciudad. Utilizando mayormente el yeso como materia prima, el escultor, a lo largo de su prolija obra, reflejó el ideal de la vida acomodada, con un punto contemplativo y meláncolico, que tan bien supo transmitir.

JOSEP CLARA 1

Muchas de sus obras están expuestas en parques y plazas de Barcelona (la más conocida es la Diosa de la Plaza de Catalunya, que contempla con aire lánguido y ausente el ajetreo de la vida de la ciudad).

JOSEP CLARA ESTUDIO

En esta magnífica fotografía podemos ver al autor trabajando en su estudio parisino, donde se aprecia con claridad que entre los encargos más comunes figuraban numerosos bustos femeninos, pues era de buen tono entre determinadas familias de la época, tener el busto de la señora de la casa presidiendo el salón u otra parte noble de la vivienda.

JOSEP CLARA 3

En sus esculturas predomina el gusto por las lineas sencillas, los gestos tenues, con un detallado estudio anatómico y postural, el gesto hierático, todo ello para transmitir la serenidad de los clásicos, de las esculturas griegas y romanas en las que se inspira.

JOSEP CLARÀ 2

Mujeres lánguidas, muchachos en evocadoras poses, bustos serenos; su obra parece intentar detenerse en una época en que el orden social estaba más marcado que ahora, donde la tranquila vida de la burguesía, pautada hasta en los más nimios detalles, contemplaba el devenir del tiempo con quedo distante. Tiempo que no volverá y que quien desee puede observarse en la exposición del MEAM, ideal para aquellos que quieran relajarse y sumergirse en unos momentos de recogimiento.

“Al taller de Josep Clarà. Els guixos d’un escriptor irrepetible” está producida conjuntamente por el MEAM y el Museu de la Garrotxa de Olot, Girona (en este espacio se podrá ver la muestra desde septiembre de 2017 a enero de 2018).

Ignasi y Laura.

Para más información clica abajo:

Web del MEAM/Información sobre la exposición de Josep Clarà

Deja un comentario

Archivado bajo Arte

París, New York, Barcelona: Miradas sobre ciudades en la colección Thyssen.

Hemos tenido ocasión de asistir en el Espai Carmen Thyssen del Monestir de Sant Feliu de Guixols a la exposición Barcelona, París, New York: d´Urgell a O´Keeffe, que estará hasta el 18 de octubre en dicha sala.

Diversos pintores de los tres países, a caballo entre el siglo XIX y XX, representan en sus obras diversas perspectivas sobre el entorno urbano que a cada uno era familiar, desde lo intimista a lo social, pasando por lo costumbrista.

Vimos obras de los catalanes Eliseu Meifrèn, Josep Amat, Joaquim Pursals, Joaquim Sunyer, Antoni Ferrater, y Antoni Clavé; los franceses Henri Le Sidaner, Camille Pissarro, Ferdinand Puigdadeau, Maurice Lobre, de los anglosajones John A. Grinshaw, Reginald Marsh, John George Brown, John William Hill, Lowell Newsit, y de varios otros como Georgia O Keefe, Childe Hassam o Kokoschka.

Gran amalgama de pintores y estilos (desde el postimpresionismo y el realismo, hasta las vanguardias) que conforman una variada y enriquecedora exposición.

Hemos seleccionado algunas de ellas para comentar en nuestro blog:

“La Nevada de 1887“del catalán Joaquim Pursals (mismo año), óleo sobre tela.  (Hay alguna incongruencia en algunos catálogos que la titulan la Nevada de 1881, aunque dado que precisamente la atípica gran nevada cayó en 1887 podemos suponer que ése es el título correcto).

Joaquin-Pursals[1]

El autor, relativamente desconocido,  capta, como si de una fotografía se tratara, el improbable plácido paseo de un matrimonio burgués, durante la gran nevada de febrero de 1887 ( la obra se refiere a la histórica nevada que el 10 de febrero  cayó sobre Barcelona y que al parecer fue la más importante del siglo XIX). Resulta divertida la naturalidad con la que parecen tomarse los paseantes un fenómeno poco frecuente en nuestro litoral mediterráneo, y la escena resulta de un costrumbrismo entrañable, con sus tranvías tirados por caballos, el Teatro Principal al inicio de las Ramblas en primer plano (con su fachada original antes del incendio de 1913; la obra parece pintada desde la Plaça de Joaquim Xirau, y podemos apreciar también una deliciosa fachada neoclásica a la izquierda, en la confluencia con Escudellers, edificio que aún hoy existe).  La meritoria luminosidad, con unos acertados tonos grises sobre el blanco de la nieve, rotos tan sólo por el azul de lo que podría ser un cortinaje del teatro,  componen un exquisito cuadro realista que anticipa los valores mesurados del noucentisme frente a la exaltación modernista: el orden burgués, cercana la Exposición Universal del 1888,  es objeto de idealización e implícita alabanza.

“El perdonavides del veïnat” (1866) , óleo sobre tela del inglés, afincado en Nueva York, John George Brown.

Nos ha encantado este delicioso retablo de la vida picaresca que nos remite a la añeja tradición de un Velázquez, aunque centrada en las calles de la pujante Nueva York del siglo XIX.

the-bully-of-neighborhood-john-george-brown-1348596750_org[1]

Precisamente la vida de este pintor inglés, como hemos dicho, afincado en Nueva York, tiene algo de novela picaresca, ya que estudió artesanía del vidrio en Inglaterra, en un intento de su padre de disuadirle de que se dedicara a la pintura. Sin embargo, la artesanía le sirvió para acabar casándose con la hija del propietario de la fábrica de vidrio de Brooklyn en la que entró a trabajar. Sus cuadros con temática pandillera de barrio tenían al parecer mucho éxito entre las clases acomodadas de Nueva York lo que llevó al pintor a cosechar gran éxito.

La composición del cuadro, con los personajes en afectada pose, subraya ese clasicismo. Se trata seguramente de hijos de emigrantes irlandeses o italianos, aprendices de tiendas, limpiabotas o mendigos, desaliñado uno, descalzo o despeinado el otro; el cuadro  alude  vagamente a la problemática  social de la época, a unos hijos de emigrantes dejados de la mano de Dios que se buscan la vida como pueden, incluso cuidando a sus hermanos más pequeños. Los colores vivos y la forzada composición atenuan la dureza de la temática, despojándole de cualquier afán reivindicativo para dotarle más bien de un colorido costrumbrismo.

Visión diferente, más idealizada, la que nos trae el autor norteamericano John William Hill en su acuarela “Vista de Nueva York desde los altos de Brooklyn” (1836), donde la inmensa bahía, con Manhattan al fondo, y el estuario llamado East River en primer plano,  es representada con todo el esplendor y bullicio de una ciudad en efervescencia, con el recientemente abierto canal de Erie que conectaba con los Grandes Lagos y que supuso que la ciudad se convirtiera en la primera ciudad de Estados Unidos, por delante de Philadelphia.

John-William-Hill-View-of-New-York-from-Brooklyn-Heights[1]

Las velas de los barcos y chimeneas de las fábricas sugieren la pujanza de una ciudad a la que esperaba un brillante futuro. Lo uniforme del color y la escasez de relieve sugieren una especie de modernización del género de los mapas medievales,  para transmitir una imagen estereotipada y acrítica del paisaje urbano, aunque lo armónico de la composición y la suavidad de los colores que elige el autor, nos transmite una vez más el orgullo de una clase burguesa que modernizaba el país, como la familia que en primer plano contempla el ajetreado paisaje.

De  vuelta a nuestro viejo continente, apreciamos la exiquisita “Tarda de tardor” (1895) óleo sobre tela del pintor francés Henri Le Sidaner:

CTB.2000.5[1]

En este cuadro el autor recrea una escena intimista, sirviéndose de algunos de los principios del postimpresionismo: los colores no se mezclan en la paleta sino que se yuxtaponen para que sea el ojo del espectador el que los combine, para formar una deliciosa escena otoñal que invita al recogimiento: la luz tenue, la quietud de unos árboles de los que no parece moverse ninguna hoja, el silencio de la lectura. Todo en el cuadro nos remite también a un orden burgués, (el postimpresionismo suponía una reivindicación del sosiego frente a lo transgresor y colorista de los primeros impresionistas) , teniendo como protagonista a una mujer que parece no tener demasiadas preocupaciones mundanas en la cabeza.

Y el último cuadro del que queremos hablar en esta reseña es “El tocador de Jacques-Emile Blanche” (1888), óleo sobre tela del pintor francés Maurice Lobre.

CTB.1999.17[1]

Exquisita muestra de la llamada pintura de género. En ella se ve muy clara la influencia de un Rembrandt o un Velázquez, (al que el autor fue a estudiar al Prado junto con su condiscípulo Ramon Casas). Jacques-Emile Blanche era otro pintor (autor del célebre retrato de Proust, por ejemplo), y en el cuadro se nos muestra el interior de una de las estancias de su casa, con el clásico juego de reflejos, y una joven a punto de abandonar la escena, con una precisa iluminación lateral, intimismo burgués de interior en contraposición al exterior que hemos contemplado en el cuadro anterior. La armonía de la composición, lo preciso y claro del trazo, anticipan el hiperrealismo, a la vez que la suavidad de los colores invitan a un cálido recogimiento, sugieren una salida seguramente breve para retornar pronto a la seguridad del hogar y en fin, dibujan un preciosismo de los objetos colocados con cuidado en el tocador y sobre el alfeizar, signos todos ellos una vez más de la seguridad y valores de una determinada clase social.

Una exposición deliciosa con una muestra del rico panorama pintórico de finales del siglo XIX e inicios del XX, que desde el blog recomendamos a todos los amantes de la pintura.

Ignasi y Laura.

Para más información clica abajo:

Web del “Espai Carmen Thyssen”

2 comentarios

Archivado bajo Arte

“Clavé 100 años”: Revisando la obra de uno de los grandes pintores del siglo XX.

1Desde el pasado 10 de mayo se puede ver en Can Framis, sede de la Fundación Vila Casas (Calle Roc Boronat, 116-126 de Barcelona), la exposición retrospectiva que se dedica al pintor Antoni Clavé con motivo del centenario de su nacimiento.

Antoni Clavé (Barcelona 5 de abril de 1913, Saint-Tropez 30 de agosto de 2005) está considerado uno de los nombres más destacados  en el desarrollo del arte pictórico a lo largo del siglo XX. Tras la guerra civil española, se exilió inicialmente en Perpignan (donde realizó su primera exposición) y más tarde en Paris, trasladándose finalmente a Saint-Tropez.

Fue gran amigo de Pablo Picasso, de quien recibió una fuerte influencia dejando de lado el clasicismo y expresionismo inicial de su obra para embarcarse en un estilo más abstracto y cercano al cubismo. De hecho, su arte estuvo en constante evolución, de manera que llegó a dejarse influenciar incluso por el pop art, si bien dejando siempre una impronta muy personal en todo su trabajo.

A parte de cómo pintor, se valora mucho a Clavé por su obra como cartelista, y su trabajo como ilustrador y decorador en teatro, llegando a obtener gran fama como escenógrafo. Igualmente, colaboró en revistas como “Pocholo” y otras publicaciones, dando muestras de su talento como dibujante. Su versatilidad como artista se puede advertir en el hecho que llegase a ser candidato para un premio Oscar gracias a su trabajo en la puesta en escena de “Hans Christian Andersen”, película dirigida en 1952 por King Vidor.

2

Su inquietud creativa le lleva a inventar la técnica conocida como papier froissé, la cual nació fruto de su experimentación con el collage tras usar aerosol sobre papeles arrugados. En la época en la que descubre esta nueva forma de trabajar, mediados los años 70, se consolida definitivamente su fama al dedicársele diversas retrospectivas en importantes museos, entre ellos, en 1978, el Georges Pompidou de Paris. Más tarde, ya en los años 80, su obra se expone en ferias tan determinantes como la Bienal de Venecia.

Ahora podemos ver en la ya mencionada Fundación Vila Casas, una muestra de su obra que abarca ni más ni menos que cerca de 80 piezas, cedidas todas ellas para la ocasión por coleccionistas catalanes.  Sentimos una admiración especial por este artista, por lo que hemos querido recomendar aquí esta exposición. En el arte ocurre, como en tantas otras cosas, que hay un componente especial, difícil de definir, que hace que nos inclinemos particularmente por un autor en concreto. Al margen de los argumentos que puedan esgrimir expertos e historiadores del arte, sentimos que la obra de Clavé sigue manteniéndose, poderosa y vital, muchos años después de haber sido creada.

3

Hasta el próximo 14 de julio podéis visitar esta estupenda exposición.

Ricard.

Para más información clica abajo:

Web Fundació Vila Casas

Deja un comentario

Archivado bajo Arte

Roberto Bolaño: Indagando en la creatividad literaria.

roberto_bolano 2Desde el pasado martes día 5, hasta el 30 de junio, se puede visitar en el CCCB (Centre de Cultura Contemporanea de Barcelona) la exposición dedicada al escritor Roberto Bolaño, “Archivo Bolaño: 1977-2003”.

Roberto Bolaño (Santiago de Chile 1953-Barcelona 2003) está considerado uno de los escritores más relevantes en lengua castellana y, aún, de las letras universales, en las últimas décadas.  Su amplia obra publicada, entre la cual encontramos una decena de novelas, diversos libros de cuentos, poemarios, ensayos, artículos, entrevistas y discursos, viene a ser complementada por un vasto archivo de manuscritos y trabajos de toda índole, hasta ahora inéditos. Dicho archivo es sobre el que se sustenta la mayor parte de la exposición a que nos referimos aquí.

El proyecto ha sido concebido como homenaje al autor ahora que se cumplen 10 años de su muerte, teniendo en cuenta además que vivió durante mucho tiempo en Catalunya (concretamente en Barcelona, Girona y Blanes) y que fue en tierras catalanas donde, tras mucho esfuerzo y trabajo en un casi total anonimato, consiguió dar a conocer su obra, por desgracia, pocos años antes de su fallecimiento.

Si la literatura de Bolaño es un complejo puzle del que hay que saber extraer las piezas para configurar la unidad de una obra singular como pocas, la exposición nos otorga nuevas pistas con las que el visitante podrá, como si de un detective se tratara, precisar mejor la imagen que hasta el momento haya podido tener del escritor, su imaginario, ideas y obsesiones. Partida en tres partes, “Archivo Bolaño” traza un itinerario que sitúa al autor en sus años en Barcelona donde vivió en la muy céntrica calle Tallers entre 1977 y 1980, en Girona donde estuvo entre 1981 y 1985, y finalmente en la ciudad costera de Blanes donde residió de 1985 a 2003.

La exposición la forman cuadernos, carpetas, toda clase de manuscritos, así como dibujos esbozados, objetos, fotografías, proyecciones… Encontramos en distintas vitrinas una selección de las 15000 páginas originales inéditas que dejó el escritor, entre las cuales se encuentran 4 novelas, cuentos, poemas, ensayos y cartas. Un material que, según la viuda del escritor, Carolina López, quien ha hecho posible la exposición gracias a su tesón y esforzada labor para recopilar y clasificar todo el material adecuadamente, no va a ser publicado a corto/medio plazo, pues considera que “antes de adoptar cualquier decisión a este respecto los expertos tienen que hacer una lectura reposada de cada texto, y desde luego, mientras la obra de Bolaño se esté traduciendo y llegando a lectores de otras lenguas, no vamos a introducir ningún nuevo título”.

roberto-bolaño 1

Para los lectores de Roberto Bolaño, visitar esta exposición es un regalo que nos acerca un poco más al mundo del autor de “Los detectives salvajes”. Su visión de la existencia, incluyendo el certero análisis de lo más oscuro del ser humano, su sentido del humor, su infinita imaginación, sus múltiples referencias (desde las más intelectuales a otras más cercanas a lo que podríamos llamar cultura pop), su capacidad para recrear ambientes de toda clase (fruto en buena parte de su condición de exiliado/viajante), la original forma en que encaraba su trabajo (estructura de los textos, diálogos)… en definitiva, todo lo que hacía tan especial al escritor, está presente en esta muestra de tal forma que reconfortará a sus seguidores, huérfanos de una de las mentes creativas más brillantes de los últimos lustros.

Y para aquellos que todavía no se hayan decidido a leer algún título de Bolaño, solo podemos deciros que la visita a esta exposición probablemente estimulará la misma infinita curiosidad que tenemos por su obra quienes, en algún momento, nos sentimos fascinados al leer alguno de sus libros.

Ricard.

Para más información clica abajo:

Exposición “Archivo Bolaño 1977-2003” CCCB

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Literatura y Cómic

Angel Mateo Charris: Recreando el universo de Dickens.

4609Desde principios de año y hasta mediados de marzo, se puede visitar en el Centro Cultural Círculo de Lectores de Barcelona, la exposición que el pintor Angel Mateo Charris (Cartagena, 1962) dedica a recrear la historia que Charles Dickens plasmara en su famosa novela “Great expectations” (aquí conocida como “Grandes esperanzas”).

Angel Mateo Charris es conocido por haber sabido renovar la figuración, alejándose de cualquier reduccionismo para plasmar una visión totalmente propia en su arte que se nutre tanto de influencias variadas (en ocasiones se le relaciona con Edward Hopper, o con iconos de la cultura pop y el mundo de los comics y la novela negra) como de viajes y, en general, toda clase de experiencias personales.

En esta ocasión, mediante una serie de pinturas, grabados y algunos elementos ambientales, Charris ilustra la ya mencionada “Grandes esperanzas” de Dickens, mostrando el universo del escritor inglés de una manera en como no lo habíamos visto nunca. Por momentos se diría que el artista ha puesto un filtro “lewiscarroliano “en su mirada, dándole una imagen colorista y llena de imaginación a una historia que, normalmente, nos ha sido servida en otros medios como el cine con una estética más sombría y en cualquier caso realista.

En la exposición advertimos una fusión perfecta entre el espíritu del escritor que se pretende homenajear (recordemos que se ha celebrado recientemente el bicentenario de su nacimiento) y la personalidad del artista que firma las obras. Charris consigue dotar a sus pinturas y dibujos de una sugerente ambigüedad, de cierto misterio que proporcionará al lector de la obra de Dickens nuevas y atractivas posibilidades de interpretación de su obra.

Dickens-Ángel-Mateo-1-590x315

El trabajo de Charris demuestra que un auténtico clásico, sea de la disciplina que sea, no pierde nunca su vigencia y siempre es susceptible de nuevas apreciaciones y lecturas. Hasta mediados de marzo podéis ir a ver (de forma gratuita además) esta interesante exposición.

Ricard.

Para más información clica abajo:

Web de Angel Mateo Charris

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Literatura y Cómic