Pearl Jam: La banda sonora de una generación.

Coincidiendo con estos momentos de pandemia y confinamiento tan terribles que estamos viviendo, se publicó hace unos días “Gigaton”, decimoprimer disco de una banda muy querida por nosotros como es Pearl Jam.

El álbum es la continuación de “Lightning Bolt”, editado hace ya siete años, por lo que es el que más ha tardado en llegar en la ya longeva carrera de la formación norteamericana. También es el trabajo más largo en su trayectoria.

El disco contiene 12 cortes encontrando entre ellos alguna que otra sorpresa: “Dance of the Clairvoyants”, primer sencillo que fue lanzado previamente a la publicación del álbum, tiene una inesperada cadencia entre funk y new wave que aporta frescura y variedad al listado de canciones, la mayoría de las cuales se ajustan más a lo que esperamos de un grupo como Pearl Jam. Esto es, rock rugiente y visceral que no desdeña la melodía, como en ese potente inicio que es “Who ever Said”, su continuación, la muy pegadiza “Superblood Wolfmoon” donde brilla con especial intensidad el trabajo vocal de Eddie Vedder, o ese rotundo “Quick Escape” de base monolítica, pero que es capaz de aportar muchos matices en su desarrollo gracias al esmero a las guitarras de Mike McCready y Stone Gossard.

El sentido de la épica del que siempre ha hecho gala la banda se hace notar en medios tiempos como el bello “Seven O´Clock”,  o en “Retrogade”, temas de esos que te van enamorando con las escuchas. “Never Destination” o “Take the Long Way” son intensos cortes de rock como se echa mucho de menos escuchar hoy en día en las radioformulas, y el cierre con la hipnótica y hermosa “River Cross”, construida a partir de un sutil mantra a base de órgano y bajo, es una canción que bien pudieran haber firmado en su momento R.E.M.

Cierto, en “Gigaton” hay también momentos flojos, como esa pseudo balada con cierto acercamiento a la electrónica que pasa sin pena ni gloria que es “Alright”, o la poco inspirada “Buckle Up”, mientras que la acústica “Come then Goes” quizá hubiese sido más adecuada para un disco en solitario de Vedder. Pero en conjunto, el álbum es un dignísimo trabajo que acierta especialmente en su apartado lírico, donde Pearl Jam aprovechan para cargar contra el insufrible inquilino actual de la Casa Blanca, o reflexionan sobre el cambio climático y el voraz capitalismo que nos ha llevado a él.

Cuando Pearl Jam publicaron su primer disco “Ten”en 1991, yo estaba dejando atrás la adolescencia y entraba de lleno en la juventud. Tantos años después, supervivientes sobre tantas otras formaciones surgidas en el cambio de década entre los 80 y los 90, constatamos que siguen siendo la banda sonora de buena parte de una generación ya madura como los miembros del grupo. Y extrañamente, en unos momentos tan difíciles como estos, su música resulta especialmente acogedora, cálida y reconfortante. Como reencontrarse con un viejo amigo al que hace tiempo que no ves y que sabes que ya no va a contarte que hay grandes novedades en su vida, pero del que no te habías dado cuenta que echabas mucho de menos.

Ricard.

Os dejamos con los vídeos de “Dance of the Clairvoyants” y “Superblood Wolfmoon”:

Deja un comentario

Archivado bajo Música

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s