Manuel de Pedrolo: Recordando a uno de los grandes nombres de la literatura catalana.

Hace unas pocas semanas (en concreto el 26 de junio) se celebró el 25 aniversario de la muerte del escritor catalán Manuel de Pedrolo. Decimos “se celebró”, pero dicho aniversario parece haber pasado sin pena ni gloria: apenas algunos artículos aislados en las secciones culturales de algunos periódicos, y el pase de un documental dedicado a su figura en el Canal33 de la Televisión Catalana. Siendo como es un escritor relativamente popular por ser una de sus obras (el famoso “Mecanoscrit del segon origen”) de lectura obligatoria en los institutos de Cataluña, parece que su verdadera dimensión como escritor sigue siendo no del todo reconocida aún hoy en día como, probablemente, no lo fue en vida. Quizá su perfil de autor inclasificable, tan cercano a la narrativa popular como a la llamada “alta literatura”, tenga mucho que ver en ello. Sea como sea, hemos querido rendirle un modesto homenaje desde nuestro blog.

1

Manuel de Pedrolo.

Nacido en Arañó (provincia de Lleida) el 1 de abril de 1918, el autor quedó huérfano de madre siendo un niño, algo que lo marcaría profundamente, como le marcaría la relación con su padre, un hombre de convicciones cerradas, muy clasistas (su familia era de ascendencia noble).

Siendo joven, Pedrolo se traslada a Barcelona, donde reside en el periodo de la República, previo a la Guerra Civil, y vive con intensidad los ambientes artísticos y bohemios de la ciudad mientras cursa estudios de Medicina que no llegará a completar. Al estallar la contienda, combate junto al lado republicano, pero al finalizar el conflicto, es obligado a alistarse en el ejército nacional.

Hombre de carácter introvertido y taciturno, lo vivido durante la guerra le supone una experiencia traumática que le sume en una cierta depresión de la cual no se recuperará del todo nunca, y que impregna en parte de su obra caracterizada por una visión lúcida y bastante pesimista de la condición humana. A ello contribuye el hecho que su hermano muere joven estando el escritor en el frente de Falset (población cercana a Tarragona), aunque esta mirada se ve suavizada por la relación que mantiene con la que resultará ser el gran amor de su vida, Josefina Fabregat, a la que había conocido en Barcelona; un idilio que pervive contra viento y marea (la guerra, la frontal oposición del padre de Pedrolo que considera a Josefina indigna de formar parte de su familia por su origen humilde…). Ambos se casan en 1946 y viven durante un tiempo en Tàrrega, trasladándose después a Barcelona; en concreto a un piso de la calle Calvet perteneciente a la familia del autor donde residirán ya de forma permanente, y en el cual, en 1951, nacerá la única hija de la pareja, Adelais.

2

Manuel de Pedrolo trabajando en el despacho de su piso de la calle Calvet.

Manuel de Pedrolo fue un autor prolífico (escribió 120 obras de toda clase de géneros, desde teatro a novela, pasando por poesía, relatos cortos o ensayo). Habiendo empezado a escribir muy joven (completó su primera novela con tan solo 16 años), tras dejar el ejército, Pedrolo concentró sus esfuerzos en las artes escénicas, redactando varias obras teatrales de perfil muy experimental. Las dificultades para estrenarlas, y el hecho de que ninguna de ellas tenga apenas éxito de público, suponen una decepción que hace que se concentre en otros géneros, particularmente el relato corto (del que se convierte en todo un maestro) y la novela, disciplina gracias a la cual llegará a ser reconocido, especialmente después de que en 1954 lograra publicar su libro “Estrictament personal”, que ganó el Premio Joanot Martorell, y que le supuso el espaldarazo definitivo como autor. Pese a este impulso, el escritor siempre tuvo dificultades en publicar sus trabajos. Se da el hecho además de que fue el autor con más libros censurados de la España franquista.

Entre su obra narrativa destacan títulos como “Les finestres s´obren de nit” (1957), “La ma contra l´horitzò” (1961), “Cendra per Martina” (1965), y “Totes les besties de càrrega” (1967). A partir de 1968, con tres novelas, “Un camí amb Eva”, “Se´n va un estrany” i “Falgueras informa”, inicia un ciclo especialmente ambicioso que llevaría por título “Temps obert”, i del que forma parte el antes mencionado “Mecanoscrit del segon origen”, título éste del cual prácticamente llegará a renegar, considerándolo uno de los más flojos de su producción. El “Mecanoscrit…”, del cual se acaba de realizar una adaptación cinematográfica a cargo de Carles Porta que se estrenará en el próximo Festival de Sitges, cuenta la historia de una adolescente (Alba) y un niño negro (Dídac), abandonados a su suerte en un mundo desolado, postapocalíptico, en el que se verán obligados a madurar rápidamente, siendo, cual nuevos Adan y Eva, los padres de una segunda humanidad. Pese al desdén por el libro que llegó a proclamar su autor, sentimos un enorme cariño por esta novela que forma parte inequívoca de nuestra educación sentimental.

La obra de Manuel de Pedrolo se distingue por un simbolismo crítico expresado mediante originales y contradictorios procedimientos estilísticos, jugando con distintas estructuras de narración, o con el lenguaje, de una forma que tiene visos en común con otros autores contemporáneos a él, desde Faulkner a Cortázar.

3

Pedrolo junto a la que fue su mujer Josefina Fabregat.

También, como hemos apuntado anteriormente, juguetea con distintos géneros narrativos, desde el policiaco (llegó a dirigir una colección de novela negra para Edicions 62) a la ciencia ficción. Siempre con una mirada abierta y transversal que, de alguna forma, convierten al escritor en una rara avis dentro de la literatura catalana del siglo XX, más centrada normalmente en un cierto costumbrismo y en una recreación localista e historicista del tiempo vivido. Puede que ese sea uno de los motivos por los que Pedrolo no es del todo bien visto dentro de los ambientes literarios catalanes de su época, pese a obtener diversos reconocimientos (llegó a recibir el Premio de Honor de la Letras Catalanas en 1979). Y ello aunque es uno de los escritores con mayor riqueza léxica de su generación y al hecho que nunca escondió su sentimiento profundamente catalán ni sus convicciones independentistas.

Manuel de Pedrolo no se dejó entrevistar en muchas ocasiones. Consideraba que todo lo que tenía que decir se encontraba en su obra. Nosotros estamos de acuerdo con esa apreciación, y por eso os invitamos a que disfrutéis de la lectura de sus libros (el escritor Oriol Pi de Cabanyes recomendaba hace unas semanas en un artículo en La Vanguardia títulos como “Totes les besties de càrrega”, “M´enterro en el fonaments” o “Un amor fora ciutat” para iniciarse en el autor), algunos traducidos al castellano y a otros idiomas, y  que consideramos que no han perdido ni un ápice de modernidad ni frescura; todo lo contrario, nos parece que su obra es más actual que nunca. Pese a ello, os dejamos con una entrevista que realizaron los propios lectores del escritor en una programa de televisión. Un extraordinario documento audiovisual, que (advertimos), es íntegramente en catalán.

Ricard.

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Literatura y Cómic

2 Respuestas a “Manuel de Pedrolo: Recordando a uno de los grandes nombres de la literatura catalana.

  1. Pingback: Manuel de Pedrolo: Recordando a uno de los grandes nombres de la literatura catalana. | literaturaparahoy

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s