“La nit just abans dels boscos”: El monólogo del vagabundo.

la nit abans dels boscos

En una noche queda de otoño asistimos frente a la Iglesia de la Plaça del Pi de Barcelona, a la representación al aire libre de la obra del autor francés Bernard-Marie Koltès,  “La nit just abans dels boscos”La Nuit juste avant les forêts), publicada en el año 1977. Ya os hemos hablado en alguna otra entrada de ese autor prematuramente fallecido que penetra con sus escritos en la atormentada psicología de sus protagonistas. Si en Roberto Zucco se fijó en la mente de un asesino en serie, en esta ocasión entra en contacto con el típico vagabundo que podemos encontrar en cualquiera de nuestras ciudades. (parece ser que el autor tuvo un encuentro así que le inspiró la obra)

Òscar Muñoz, actor que hemos visto encarnando al personaje de Ibsen Thomas Stockmann, encarna en esta ocasión al amable paria que nunca mejor dicho entabla un monólogo con el público, monólogo que seguramente se repetirá en nuestras calles en incontables ocasiones, sin que ninguno de sus protagonistas tenga la suerte de contar con tan nutrido grupo de espectadores. Porque si algo hemos de destacar de este conmovedor espectáculo es precisamente su naturalidad. Comenzando por la acertadísima puesta en escena; la representación comienza con el protagonista hablando con el muro de la Iglesia de la Plaça del Pi a sus espaldas, más que plausible escenario para que un marginado comience su diatriba.b

Conforme avanza su parlamento, nos conduce a la entrada de las Galeries Maldà, cerradas a esas horas, donde hace entrar a los espectadores, cual si les presentara su escondrijo, siguiendo su discurso en las desiertas galerías y finalizando en lo que el llama el césped y que es una instalación a medio camino entre tienda en reformas y decadente escenario de rave… 

La deshilvanada disertación del personaje tiene sin embargo, un hondo significado, muy humano. Es el discurso del perdedor, del que ha visto todas sus ilusiones rotas, mancilladas por la vida, pero que aun conserva ese pudor del derrotado que pretende hacernos creer que está bien, contento, tranquilo… en fin, la tristeza del payaso. Especialmente patético resulta el intento del excluido de incorporar al otro lado de la frontera a  los espectadores. Vano proyecto, porque una vez que se traspasa la linea de la exclusión, una vez que pasa a vivirse en el limbo del olvido social, el personaje, por más esfuerzos que haga,  no podrá convertirse en visible. El vagabundo pasa a ser un discordante mobiliario urbano al que todos miramos con esa mala conciencia que apagamos pensando en unos etéreos “servicios sociales” que sobradamente conocemos no se ocupan de esa sombra.

nit abans dels boscos 2

Así, el vagabundo intenta hacer partícipe al público de un difuso proyecto revolucionario que se aborta antes de comenzar, porque todos sabemos, también él, que el enemigo no está en el exterior. Muchas veces hemos leído la majadería de que la selección natural ya no se aplica a las personas porque con frecuencia los mejores preparados intelectualmente tienen menos descendencia que los peores. Puede, pero vemos diariamente que en la sociedad actual quien tiene alguna debilidad de carácter, alguna desventaja económica, quien no puede adaptarse es apartado de forma implacable y confinado en el banco del parque o en un CIE.

Pero durante el corto espacio de la obra disfrutamos de un sueño breve, del espejismo de la camaradería entre el público y el sin techo, que hasta convida a unas cervezas… En ocasiones se exalta, en ocasiones protesta, nos habla con sorna, nos invita y por fin, vamos desfilando y dejándole solo hasta la próxima función.  Extraordinaria actuación de Oscar Muñoz, que con su barba y gorra encarna de forma magistral al personaje, hasta el punto de que en ocasiones es difícil acordarse de que es una ficción. Precisamente el actor ha trabajado el discurso con minuciosidad, reproduciendo los detalles de un parlamento incoherente y beodo, con perturbadoras pausas, cambios de cadencia y giros de entonación, salvando perfectamente la dificultad añadida de la cercanía física y visual con el público.

La obra, producida por TNT-CAET y Arsènic Creació, ha sido traducida por Sergi Belbel, dirigida por Roberto Romei y se representa en el Círcol Maldà hasta este día 9 de noviembre. Está nominada a los Premis Butaca al Mejor actor y al Mejor espectáculo de pequeño formato. Esperamos volver a verla pronto en la cartelera catalana.

Ignasi y Laura.

Para más información clica abajo:

Web de Circol Maldà/Información sobre “La nit just abans dels boscos”

Web dedicada a  Bernard Marie-Koltès

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura y Cómic, Teatro y Danza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s