“Solo los amantes sobreviven”: Reflexiones sobre la atemporalidad.

1

Imagen del cartel de “Solo los amantes sobreviven”

Que en un cartel de una película que está próxima a estrenarse rece la frase “La película más cool del año”, sería suficiente motivo para que algunos de nosotros nos alejáramos sin dudarlo de cualquier sala de cine donde se proyectara el film en cuestión. Sin embargo, si el título que se quiere promocionar está dirigido por Jim Jarmusch (Akron, Ohio, 1953), responsable de maravillas como “Extraños en el paraíso” (1984), “Bajo el peso de la ley” (1986) o “Una noche en la tierra” (1991) (por citar algunos ejemplos), no cabe otra cosa que ignorar cualquier torpeza publicitaria y acercarse a un cine para ver una película que, cuanto menos, sabes que no va a dejarte indiferente (algo que no podemos decir de la gran mayoría de films que se estrenan semana tras semana).

Y es que Jarmusch, considerado a veces como un cierto icono de la modernidad, es uno de esos escasos directores contemporáneos que, trabajo a trabajo, y aún tocando muy distintos géneros, es capaz de dejar una impronta propia que lo eleva muy por encima de la mediocridad industrializada del cine actual.

4

Tom Hiddleston y Tilda Swinton en un fotograma de la película

“Solo los amantes sobreviven” no es, en este sentido, una excepción en la filmografía del director. Si en películas como “Dead man” (1995) o “Ghost dog” (1999), se apropiaba del western y del cine de acción respectivamente para convertirlos en algo completamente propio, subyugando dichos géneros a su mirada personal e intransferible, en “Solo los amantes sobreviven” es el terror (subgénero vampírico) el que cae en sus redes para transfigurarlo en algo que bien podríamos calificar de jarmuschiano. Incluso afirmaríamos que, con este film, su personalidad creativa se estiliza hasta un punto no visto en los anteriores títulos del realizador quien, lejos de domesticarse con la edad, parece más dispuesto que nunca a ser una rara avis en el presente panorama cinematográfico.

Así las cosas, no sorprende saber que el director tuvo serios problemas para financiar la película, de manera que ésta se fue retrasando varios años hasta que por fin Jarmusch pudo filmarla. Con la ayuda de un puñado de grandes intérpretes (la siempre inquietante Tilda Swinton, los ascendentes Tom Hiddleston y Mia Wasikowska, o ese soberbio actor que es el veterano John Hurt), el film ha conseguido finalmente estrenarse siendo bien recibida por crítica y público en general.

solo-los-amantes-sobreviven-imagen-7

Mia Wasikowska, Anton Yelchin y Tilda Swinton en otro de los momentos de la película

“Solo los amantes sobreviven” nos cuenta la historia de Adam, un músico de rock tendente a la depresión, y Eve, su amante de fuerte y, a la vez, enigmática personalidad. A ambos les une su condición vampírica que los vuelve casi inmortales. Su amor ha durado varios siglos, pero viven separados desde hace tiempo, intentando sobrevivir en un mundo donde la sangre de la mayoría de los seres humanos “normales” se ha vuelto prácticamente tóxica. Su reencuentro y la irrupción en sus vidas de Ava, la incontrolable hermana de Eve, supondrá para ellos un nuevo punto de inflexión. Ambientada en Detroit y Tánger, en realidad el leve esbozo sobre el argumento de la película que acabamos de hacer no refleja casi nada de la esencia del film, pues es éste un trabajo donde lo alegórico tiene mayor importancia que la mera resolución de un conflicto dramático.

En “Solo los amantes sobreviven” los personajes hablan por los codos de todo lo divino y lo humano: de música (el rock n´roll tiene gran importancia en este film), de arte, de cultura, literatura, ciencia, filosofía… En cierta forma los vampiros son aquí el baluarte de una refinada e ilustrada forma de entender la vida, en contraposición a los alienados humanos, en permanente decadencia. El exceso de intelectualismo que podríamos considerar que existe en el film a partir de lo dicho, se ve compensado por cierto humor negro que es también seña de identidad habitual de las películas de Jarmusch. A esto hay que añadir una puesta en escena muy cuidada, una preciosa fotografía del francés Yorick Le Saux, y un especial mimo por parte del director a la interpretación del elenco de actores (atención a la aparición del antes mencionado John Hurt).

3

El director Jim Jarmusch

El resultado es un film hipnótico, una historia auténticamente romántica, un rendido homenaje al lado más gótico y oscuro del rock n´roll… Una película fascinante que, paradójicamente, acaba convirtiendo a Jim Jarmusch (como hemos dicho anteriormente, considerado muchas veces como abanderado de la modernidad) en un apologista de todo lo que es más auténtico en el arte y en la vida, y que en tiempos superficiales como en los que nos encontramos parece haber sido desterrado de la cotidianeidad. En suma, en defensor de aquello que acaba convirtiéndose en clásico, tan válido ahora como lo ha sido años atrás o lo será en el futuro.

Ricard.

Para finalizar, os dejamos con el tráiler de esta magnífica película:

Tráiler oficial de “Solo los amantes sobreviven” (V.O.)

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cine y TV

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s