Sharon Jones and The Dap Kings: Buen soul para empezar el 2014.

El año ha empezado musicalmente hablando de la mejor manera para quienes elaboramos este blog. Ni más ni menos que con la publicación del último disco (el sexto de su carrera) de Sharon Jones, acompañada, como no, de los insustituibles The Dap Kings.

0823134003217

El álbum, titulado “Give the people what they want”, supone el regreso por la puerta grande de una artista a quien el éxito le ha llegado tardíamente y que, aún ahora, parece que se ve enfrentada a toda clase de dificultades, incluyendo la lucha contra la enfermedad que hizo que la edición del trabajo se retrase unos meses hasta llegar a ver la luz en este principio de año.

Afortunadamente, todo apunta a que Jones ha conseguido superar el mal trago y ha vuelto con energías renovadas. El disco ofrece, tal y como apunta su título, lo que esperamos todos sus seguidores:  Soul y Rhythm and Blues de muy altos octanajes, con una textura sonora que se mueve con elegancia entre lo clásico y lo actual como ocurría con la música de la añorada Amy Winehouse (recordemos que The Dap Kings era también el grupo de acompañamiento de esta última).

Con todo, la voz de Sharon Jones es más áspera que la de la malograda estrella británica, más cercana al estilo enérgico de una Aretha Franklin que a la dulzura de unas Supremes, pero, pese a ello, su música crea una especie de puente entre ambas propuestas clásicas del soul. Los coros angelicales en contraste con la fuerza y personalidad de Jones, dan como resultado excelentes canciones como las preciosas  “We get along” o “Get up and get out”, mientras que en temas como la inicial “Retreat!” o “You´ll be lonely”,  destaca la habilidad de The Dap Kings para crear arreglos casi imposibles. Aunque quizá sea en la central y maravillosa “Making up and breaking up (and making up and breaking up and over again)”, donde la simbiosis entre cantante y banda dé unos resultados más brillantes.

El disco, de tan solo diez temas y que alcanza poco más que la media hora de duración (algo que se agradece en unos tiempos en que cualquier nadería, no solo musical si no también en otros ámbitos artísticos como el cine o la literatura, se alarga hasta la extenuación), está soberbiamente producido por Gabriel Roth, quien sabe perfectamente como otorgar al sonido de las canciones ese punto especial entre lo clásico y lo moderno. Así, el trabajo rezuma frescura y buenas vibraciones por todos sus poros, incluso teniendo en cuenta la amargura que destilan algunas de las letras de las canciones con las habituales historias sobre amores truncados.

Os dejamos con el vídeo del que ha supuesto ya el segundo single del disco, “Stranger to my happiness”, donde vemos a Sharon Jones todavía con las secuelas del tratamiento de su enfermedad; una muestra del coraje del que siempre ha hecho gala esta gran artista:

Ricard.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Música

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s