Black Sabbath: De vuelta a los orígenes del heavy metal.

Casi como consecuencia directa de nuestra última entrada dedicada a los formatos físicos de la música en la actualidad, os hablamos esta vez del sonado regreso de una de las bandas referentes dentro de la música popular del último medio siglo: Black Sabbath.

black-sabbath-13-1370285735

Black Sabbath se formaron en la ciudad industrial de Birmingham (Inglaterra) en 1968. Los miembros originales del grupo, Ozzy Osbourne (cantante), Tony Iommi (guitarrista), Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería), se unieron tras varias experiencias fallidas en distintas formaciones. En un principio la banda se llamaba Earth, pero al descubrir que existía otro grupo con ese nombre, decidieron cambiarlo por Black Sabbath, título de una película de terror protagonizada por el mítico Boris Karloff. En sus primerizos ensayos, Black Sabbath eran esencialmente una banda de blues-rock, pero muy pronto orientaron ese sonido hacia algo más denso y oscuro. La que podríamos considerar primera canción oficial del grupo, titulada como la misma banda, fue compuesta por Geezer Butler inspirándose en el escritor ocultista Dennis Wheatley. Fue el inicio de una aventura musical sobre la cual podemos considerar que se cimentó la esencia de todo un género: el heavy-metal.

A finales de 1969 se publicó el primer single de la banda, “Evil Woman”, y en enero de 1970 se lanzó el álbum homónimo “Black Sabbath”, obteniendo rápidamente un gran éxito comercial que no fue acompañado por el reconocimiento de la crítica. De hecho, durante muchos años buena parte de la crítica musical fue especialmente dura con la formación, si bien de un tiempo a esta parte, ya casi nadie se atreve a cuestionar la importancia capital del grupo dentro del desarrollo de la música popular moderna. Y es que, más que nunca, la influencia de la banda llega a oírse en múltiples artistas de los más variopintos estilos, desde el metal más experimental hasta el stoner rock pasando incluso por la música drone y otros subgéneros de la electrónica.

A “Black Sabbath” le siguió “Paranoid” (1972), posiblemente su disco más popular. Inicialmente, el álbum iba a titularse como una de sus canciones, “War pigs”, tema que criticaba la guerra de Vietnam. Finalmente, la compañía discográfica decidió cambiar el título del disco por temor a la reacción que podía suscitar entre los partidarios de la intervención militar en el conflicto. Con todo, el trabajo fue un gran éxito gracias a canciones como la mencionada “War pigs”, “Iron man”, “Paranoid” o la preciosa “Planet Caravan”.

Black Sabbath

Durante la primera mitad de los años setenta, Black Sabbath siguió editando discos que podemos considerar imprescindibles. Es el caso de “Master of reality” (1971) y “Vol.4”(1972) que continuaban profundizando en las esencias del heavy-blues-rock oscuro que identificó inicialmente a la banda, si bien el segundo mencionado contenía una mayor instrumentación (pianos, instrumentos de cuerda) de lo habitual. En “Sabbath Bloody Sabbath” (1973) se abrieron definitivamente a otras influencias como el folk o el jazz, y a sonidos más progresivos, algo que siguió cuajando en el siguiente álbum “Sabotage”(1975) . A partir de ahí, la banda entra en cierta decadencia debido en buena parte a trifulcas entre los miembros del grupo así como a las consecuencias de las adicciones y excesos que caracterizaban la vida de éstos por aquellos años, especialmente de su histriónico cantante, el simpar Ozzy Osbourne. Con todo, los dos últimos discos que grabaron con éste, “Tecnical Ecstasy” (1976) y “Never Say Die” (1978) no son del todo desdeñables, pero sí resultan muy inferiores a sus predecesores.

En 1979, Ozzy es despedido del grupo, siendo substituido por Ronnie James Dio, antiguo miembro de la banda Rainbow. Dio, excelente cantante, hizo virar la dirección del grupo a lo que se entiende normalmente como Heavy Metal clásico, un estilo que, en aquellos años (principios de los 80s) llegaría a su máxima popularidad gracias al éxito de bandas señeras del género como Iron Maiden, Judas Priest o el propio Ozzy Osbourne en solitario. Con Ronnie James Dio, Black Sabbath graban dos buenos discos, “Heaven and hell” (1980) y “Mob rules” (1981), aunque la banda cambiaría de nuevo de cantante después de la edición del segundo, siendo Ian Gillian, ex Deep Purple, el elegido en esta ocasión.

Desde ese momento, el grupo pasa por distintos cambios y vicisitudes hasta que hace algo más de un año supimos que la formación original de Black Sabbath se iba a reunir para grabar un nuevo álbum, el primero de la alineación en 35 años. Finalmente, la reunión no ha sido completa ya que el batería del grupo, Bill Ward, no llegó a un acuerdo con el resto de miembros de la banda, siendo substituido en el estudio por Brad Wilk, batería de Rage Against The Machine. El disco, producido por el inefable Rick Rubin (Jonny Cash, Tom Petty, Red Hot Chili Peppers…), supone el regreso a la esencia del grupo; ese heavy-blues-rock que caracterizaba el sonido primigenio de la formación del que ya hemos hablado, llevado aquí un poco más allá con estructuras complejas (impresionante el trabajo del guitarrista Tonny Iommi) y un sonido rotundo.

blacksabb

En resumidas cuentas, “13” es un necesario ajuste de cuentas realizado por una banda que no siempre ha sido reconocida como merecía. Todo funciona admirablemente bien en este trabajo donde las canciones pueden recordar en algunos momentos a viejos logros (la inicial “End of Beginning” nos trae a la cabeza los primeros acordes de “Black Sabbath”, mientras que “Zeitgeist” nos hace pensar en “Planet Caravan” y “Loner” toma prestado un riff de guitarra de “N.I.B.), pero sin que uno tenga la sensación de que estamos ante un forzado auto homenaje, o que nos encontramos ante un simple ejercicio de nostalgia. Lejos de ello, “13”, que se ha colado sorprendentemente en los primeros puestos de venta en múltiples países, será recordado por muchos como uno de los lanzamientos discográficos esenciales del presente año.

Os dejamos con el vídeo de “God is dead”, primer single del álbum. El video ha sido realizado por el cineasta y activista social Peter Joseph (vale la pena ver su, fácilmente localizable por internet, documental “Zeitgeist”, dividido en varias partes, y que cuestiona seriamente el papel de la religión a lo largo de la historia y en la sociedad actual). Y es que, como ya ocurriera en los tiempos de “War Pigs” (una canción cuyo mensaje, por cierto, continúa siendo lamentablemente vigente) el compromiso de la banda, creemos que nada forzado, sigue estando muy presente en su creación artística.

Ricard.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Música

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s